Qué son las masculinidades y cómo influyen en la brecha de género

02 AGOSTO 2023.- Esta será una de las unidades que se abordará en el curso “Género como determinante de la salud”, que dictará la UTalca. “El patrón que segmenta y establece dicotómicamente ‘macho y hembra’, no es real, sino que es una construcción que debemos revisar para poder ser respetuosos con todos los seres humanos”, dice el profesor Roberto Contreras.

El machismo como violencia física, sicológica, discriminación o brecha salarial, entre otros, sigue presente en nuestra sociedad, tanto así que influye de diversas formas en la salud de la población, especialmente en las mujeres.

Según el estudio “ABC de las masculinidades”, de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México, “la masculinidad es la forma aceptada de ser varón adulto en una sociedad concreta. No es algo biológico. Es una construcción social influida por el contexto, la época y la cultura. Ejemplo de ello bien puede ser el dicho ‘Los hombres no lloran’… No hay una forma de ser hombre, por eso se habla de masculinidades en plural. Si bien existe un tipo de masculinidad predominante representada por el hombre proveedor, heterosexual, fuerte… alrededor de ésta siempre han existido otras formas de ser hombre que incumplen los mandatos tradicionales de género” (https://mexicosocial.org/wp-content/uploads/2019/11/ABC-de-las-masculinidades.-CNDH.-2019.pdf).

El texto agrega que “actualmente, se habla de otros tipos de masculinidades en las que, por ejemplo, los hombres expresan sus emociones, comparten con sus parejas tareas del hogar y cuidado de la familia; no ejercen violencia, respetan y promueven la igualdad de las mujeres”.

Relacionado a esto, el Departamento de Salud Pública de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca, dictará a partir de octubre el curso “Género como determinante de la salud”, que tendrá entre sus unidades a tratar el tema “Masculinidad Hegemónica / Nuevas Masculinidades”.

El psicólogo Roberto Contreras, quien estará a cargo, explicó que “la masculinidad es una construcción sociocultural que emerge cuando comenzamos a tener conciencia de que somos seres humanos, es la representación de uno mismo. Involucra un proceso de identidad que también está asociado al proceso de identificación y diferenciación frente a otros seres vivos y de lo que se asocia originalmente a macho y hembra”.

El académico agregó que “lo masculino se define por oposición a lo femenino y tendrá una serie de características diferentes dependiendo de los grupos culturales y las definiciones que se hagan en éstos. Desde principios del siglo XX la Antropología Sociocultural se ha dado cuenta de que el estereotipo hegemónico dominante de masculino asociado al patriarcado con algunos elementos de machismo, corresponde a un estereotipo occidental que lleva miles de años instalado”.

Sin embargo -dijo- “distintas tribus o pueblos, según estudios que comenzaron hace 90 o 100 años, dan cuenta de diversos tipos de masculinidad”.

Consultado al respecto, explicó que este tema se tornó tema de estudio con el desarrollo de la ciencia en el siglo XX y con más claridad en el siglo XXI, “ya que nos dimos cuenta que no podemos separar al observador del objeto observado, que la realidad tiene mucho de cómo nos la representamos”.

“Además, con el avance de la ética y la filosofía nos dimos cuenta que los seres humanos somos diversos. Y por respeto a esta diversidad creemos que es fundamental  revisar los estereotipos culturales que se han instalado durante miles de años y que se vieron reafirmados de manera dominante por el modelo judeocristiano en occidente”.

Contreras recalcó que “es importante darnos cuenta que hay una serie de desarrollos personales que van a potenciarse, bloquearse o anularse dependiendo de cómo se vean los temas sociales, como el género”.

DERECHOS Y LIBERTADES
Según el académico, una vez que comenzó a haber conciencia de los derechos de desarrollo y libertades sociales de la mujer, “se empezó a ampliar a toda clase de diversidades que encontramos en los seres humanos, dándonos cuenta que el patrón que segmenta y establece dicotómicamente macho y hembra, aunque hay un asidero de base muy fuerte, no es real, sino que es una construcción que debemos revisar para poder ser respetuosos de todos los seres humanos”.

Por lo tanto, lo que busca este curso es “hablar de las masculinidades generando conciencia de la diversidad de los seres humanos y de sus expresiones, y que no tienen que ser limitantes al desarrollo del ser humano o a la atribución de derechos”, señaló.

Además, recalcó, “se ha visto que hay una relación entre las restricciones que se producen en términos sociales de acuerdo a las ideologías y construcciones que tienden a limitar y delimitar el desarrollo humano con elementos de salud y salud mental que se presentan de manera desigual en desmedro de algunos grupos”.

Consultado al respecto, explicó que no está comprobado empíricamente qué masculinidades afectan negativamente a las mujeres, o cuál es mejor o peor, “lo que si podemos decir es que hay condiciones asociadas fuertemente al patriarcado y al machismo, pero que no le son exclusivas, ligadas a la violencia, agresión y opresión que sin duda al restringir y reprimir a otra persona, va a ser pernicioso, sea quien sea el objeto de dicha agresión”.

Más información sobre el curso e inscripciones en https://formacioncontinua.utalca.cl/html/cursos/determinante_social.html