Contaminación y salud: Expertas recalcan efectos adversos del cambio climático

 

02 JUNIO 2026.- En el Día del Medio Ambiente, académicas resaltaron consecuencias en la salud humana de la contaminación, del alza de las temperaturas, inundaciones y de otras condiciones derivadas del daño a la naturaleza.

 

La Organización de Naciones Unidas (ONU) celebra cada año el Día Mundial del Medio Ambiente, para llamar la atención y apelar al cuidado del mismo, en medio de una fuerte crisis global por contaminación y calentamiento global, con “temperaturas récord, incendios más feroces, tormentas extremas y glaciares que desaparecen frente a nuestros ojos”.

El llamado es a limitar el calentamiento global a 1,5 °C para evitar peores impactos. Sin embargo, esa cifra está cerca de ser superada, necesitándose reducir a la mitad las emisiones anuales de gases de efecto invernadero para 2030.

AIRE CONTAMINADO
De lo contrario, la exposición a aire contaminado aumentará en un 50% en esta década, mientras que los desechos plásticos que fluyen hacia los ecosistemas acuáticos podrían triplicarse para 2040, indica la ONU en su sitio web.

Al respecto, la académica del Departamento de Salud Pública de la UTalca, María Elisa Quinteros Cáceres, señaló que “la contaminación por humo tiene efectos agudos y crónicos sobre la salud humana, dependiendo de la intensidad y duración de la exposición”.

El humo puede provenir de incendios forestales, combustión de leña, tabaco, vehículos e industrias, y contiene sustancias tóxicas como material particulado fino (PM2.5), monóxido de carbono y compuestos carcinógenos. “Estas partículas pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso pasar al torrente sanguíneo”, precisó.

Los efectos agudos -dijo la docente- corresponden a manifestaciones que aparecen tras exposiciones de corto plazo, en horas o días. Mientras que los efectos crónicos se desarrollan luego de exposiciones prolongadas o repetidas al humo durante meses o años.

Por lo anterior, “la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la International Agency for Research on Cancer, reconocen la contaminación atmosférica como un importante riesgo para la salud humana”.

DETERMINANTES SOCIALES
Por otra parte, la profesora de la misma unidad de la Facultad de Ciencias de la Salud, Macarena Said Galindo, explicó que las poblaciones más pobres suelen ser las más afectadas por la contaminación del aire o del agua.

“Las determinantes sociales de la salud (que son dónde crecemos, dónde estudiamos, el nivel de ingreso familiar, etc.) están estrechamente relacionadas con los problemas medioambientales. Poblaciones con menos áreas verdes, con suelos contaminados, expuestos a residuos tóxicos del agro especialmente, con menos acceso a agua segura, se ven más afectadas”, precisó.

Lo mismo sucede, dijo, al enfrentar los desastres naturales provocados por el calentamiento global. “Dónde vivimos, el material de construcción de la vivienda, el empleo y el acceso a servicios básicos, facilitan o empeoran una situación de esa naturaleza”.

Las personas con menos recursos -recalcó- en general se suelen ubicar en zonas con más riesgo ambiental, más periféricas o rurales, cercanas a vertederos o a industrias más contaminantes, lo que lógicamente impacta y genera una desigualdad en salud”.

Por ejemplo, dijo la docente, “hay sectores que tiene acceso al agua de forma irregular, lo que aumenta enfermedades gastrointestinales, por falta de agua para el aseo del hogar”.

Otro caso son las ciudades están atravesadas por grandes carreteras, como es el caso de Talca, “porque genera polución que provoca enfermedades respiratorias”.

Finalmente, Said recalcó que los fenómenos del cambio climático, como inundaciones y olas de calor, “nos afectan a todos, pero perjudican más a quienes tiene viviendas menos resistentes o viven en zonas sin preparación urbana, porque sus condiciones sociales las obligan a vivir en entornos menos seguros o menos saludables”.

Entonces –agregó- las políticas públicas “debieran incorporar sostenibilidad ambiental para asegurar un futuro más justo. Debemos entender que la salud de las comunidades no depende únicamente de la atención médica, sino también de otras condiciones sociales, que cuando se combinan con problemas medioambientales, obviamente aumentan las inequidades”.