Qué es la peste neumónica: prensa internacional alerta por posible fuga de bacteria

 

06 OCTUBRE 2026.- Expertos de la Facultad de Ciencias de la Salud UTalca, hicieron llamado a la calma, ya que por ahora todo indica que se trata de un evento acotado y recalcaron la necesidad de informarse a través de medios acreditados y organismos de salud oficiales.

 

Diversos medios internacionales informaron de la fuga de una bacteria luego de un accidente en un laboratorio ruso, en Siberia. Se trata de Yersinia pestis, bacteria que causa la peste neumónica, aunque el gobierno ruso ha negado dicha situación.

Consultado al respecto, el académico del Magíster en Ciencias Biomédicas de la UTalca, Sergio Wehinger, se trata de “la forma más grave de la infección causada por Yersinia pestis, bacteria gramnegativa, responsable también de la peste bubónica, históricamente asociada a la llamada ‘peste negra’”.

A diferencia de la peste bubónica, que compromete principalmente los nódulos linfáticos, agregó el docente, “en la peste neumónica la bacteria afecta a los pulmones y produce una neumonía grave y de evolución muy rápida. Puede aparecer porque la bacteria llega al pulmón desde otra forma de peste o, más raramente, por inhalación directa de partículas respiratorias que contienen la bacteria”.

Es, además, -dijo- la forma de peste “que puede transmitirse directamente de una persona a otra por vía respiratoria, fundamentalmente mediante partículas expulsadas al toser y durante un contacto cercano con un enfermo. Por lo tanto, no debe imaginarse necesariamente como una infección que se propaga con facilidad a grandes distancias por el aire. El período de incubación es muy corto: normalmente de pocos días y, en algunos casos, puede ser de apenas 24 horas”.

SÍNTOMAS
Suelen comenzar bruscamente: fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad y malestar general. “Posteriormente aparece rápidamente una neumonía grave, con tos, dolor torácico, dificultad respiratoria y producción de esputo, que puede ser acuoso o sanguinolento”, precisó Wehinger.

Es una infección potencialmente letal. Puede progresar muy rápidamente y llegar a causar la muerte incluso dentro de las primeras 18 a 24 horas desde el inicio de los síntomas. “Sin embargo, hay una diferencia muy importante respecto de la época de la peste negra: actualmente disponemos de antibióticos eficaces y, si el diagnóstico es precoz y el tratamiento se inicia rápidamente, idealmente durante las primeras 24 horas, las posibilidades de recuperación son altas”.

El tratamiento se realiza con antibióticos (gentamicina y fluoroquinolonas como ciprofloxacino o levofloxacino), además de otras alternativas según las características del paciente. “Ante una sospecha clínica importante, el tratamiento debe iniciarse inmediatamente y no esperar la confirmación definitiva del laboratorio. Los contactos estrechos de un paciente también pueden requerir vigilancia y antibióticos preventivos”.

Es una enfermedad muy poco frecuente. “La bacteria, sin embargo, no ha desaparecido: permanece en reservorios animales y sus pulgas en determinadas regiones del mundo. En los últimos años, la mayoría de los casos comunicados a la OMS se han concentrado principalmente en la República Democrática del Congo y Madagascar”.

CAUTELA
El profesor llamó a la cautela, recalcando que “hasta el 6 de octubre, se ha confirmado la muerte por una neumonía de causa inicialmente no determinada de una trabajadora de un instituto de investigación en Irkutsk. Las autoridades rusas comunicaron posteriormente a la OMS que no se han detectado casos de peste en dicha ciudad y que las personas estudiadas que tuvieron contacto con la fallecida han resultado negativas para agentes infecciosos”.

MANEJO DE INFORMACIÓN
Al respecto, la docente del Departamento de Salud Pública, Erika Retamal Contreras, concordó con el profesor Wehinger y recalcó que por ahora no hay riesgo para Chile. “El evento está acotado y no se ha comprobado transmisión secundaria, es decir, a otras personas más allá de la primera contagiada. La OMS está evaluando la información. Hay que dejar claro que este tipo de enfermedad requiere un contacto directo con un/a contagiado, así que hay que tener cautela e informarse por medio de organismos oficiales”.

Al mismo tiempo, señaló que las lecciones que dejó la pandemia de Covid19, con respecto a la información, nos indican que es fundamental exigir transparencia a las autoridades, a las instituciones, porque la confianza pública se puede perder. Por lo tanto, se debe manejar adecuadamente la comunicación de riesgo, evitar la incertidumbre de la población y verificar la información a través de organismos oficiales nacionales e internacionales”.

“Se puede estar en estado de alerta –dijo la académica- pero evitando el pánico. En este caso, no hay una confirmación clara, por lo que hay que esperar lo que digan los organismos de salud y evitar la incertidumbre”.