Claves para promover una alimentación sostenible y saludable
17 JUNIO 2026.- A raíz del Día de la Gastronomía Sostenible, profesora Monserrat Morales (Nutrición UTalca) señaló que se deben preferir dietas basadas principalmente en alimentos vegetales, así como consumir productos locales y estacionales.
La contaminación y el cambio climático son problemas graves que afectan al planeta. Causan sequía, inundaciones, calor o frío extremo, enfermedades y también falta de alimentos.
Por eso, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (ONU/FAO), dedica un día al año, cada 18 de junio, para informar sobre esta realidad y la urgente necesidad de cuidar la manera de cultivar, producir y consumir alimentos.
La docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UTalca, Monserrat Morales González, explicó que la gastronomía sostenible “es una cocina consciente que considera el origen de los ingredientes, cómo se cultivan, cómo llegan a los mercados y finalmente a los platos, apoyando la protección de la biodiversidad”.
Consumir productos locales, dijo, “reducir desperdicios y preservar tradiciones culinarias, contribuye al desarrollo sostenible”.
Sobre la relación de esta temática y la carrera de Nutrición y Dietética, Morales detalló que “la gastronomía sostenible y la nutrición son disciplinas que deben confluir para promover una alimentación saludable y sustentable, impulsando la salud individual de la comunidad y del planeta”.
Esto último se logra considerando varias dimensiones, indicó la académica de la Facultad de Ciencias de la Salud.
Por ejemplo, se obtiene mayor beneficio nutricional al respetar los ciclos naturales de producción y consumo; busca el enfoque integral, no solo placer sensorial, sino el bienestar físico, psíquico y emocional del consumidor; promueve principios clave como la alimentación equilibrada, coherente y adaptada a las necesidades de cada persona, y el desarrollo y gastronomía sostenibles juegan papel fundamental en seguridad alimentaria, nutrición y consumo responsable.
¿Cómo se logra? Morales indicó que se deben preferir dietas basadas principalmente en alimentos vegetales, consumir productos locales y estacionales, disminuir el consumo de carnes procesadas y de alimentos ultra procesados, así como reducir el desperdicio alimentario.
Los llamados a practicarla somos todos, añadió la docente, “priorizando la responsabilidad social y ambiental, involucrando a cada eslabón de la cadena de suministro de alimentos”.
Esta cadena es protagonizada por agricultores y productores locales (en el inicio), restaurantes, casinos y cocineros (en la preparación de alimentos); nutricionistas (en la orientación alimentaria), consumidores (en la selección y consumo final) y distribuidores (en el transporte de alimentos).
Los beneficios de ejecutar una gastronomía sostenible van desde la conservación de recursos naturales (como el agua, esencial para la supervivencia del planeta), hasta la producción alimentaria ecológica (métodos de cultivo respetuosos disminuyen la huella ecológica y aseguran alimentos saludables).
Favorece la reducción de desperdicios desde la producción hasta el consumo, apoya las economías locales apoyando a agricultores regionales, mejora la calidad de vida contribuyendo al crecimiento económico más equitativo y reduce gases de efecto invernadero.
Finalmente, según la FAO, consumir alimentos locales que se han producido de manera sostenible supone una gran diferencia para los medios de subsistencia de los agricultores, para el medio ambiente y para la economía en general.
