Opinión: Leche materna en venta
15 JUNIO 2026.- Docente de la Escuela de Obstetricia y Puericultura, Gabriela Herrera Carrillo, se refiere a las razones de la inusual oferta de este producto a través de internet.
En los últimos días han circulado noticias sobre la venta de leche materna a través de redes sociales. Más allá del impacto que genera esta noticia ¿qué factores podrían estar favoreciendo que algunas familias recurran a esta práctica?
Sin duda, el trabajo realizado durante décadas por profesionales de la salud, instituciones y organismos internacionales ha permitido que hoy exista mayor conciencia de que la leche materna no es equivalente a una fórmula láctea.
Sin embargo, lo que muchas veces se desconoce son los riesgos asociados a la comercialización informal de leche humana. Cuando su extracción, almacenamiento, transporte o distribución se realizan sin controles sanitarios adecuados, existe la posibilidad de contaminación, adulteración o transmisión de enfermedades infecciosas.
Esto puede representar un riesgo importante para la salud de niños y niñas, especialmente de aquellos más vulnerables.
Por esta razón, la donación y el uso de leche humana deben realizarse a través de sistemas seguros y regulados. En Chile ya existen bancos de leche humana que garantizan estándares de calidad y seguridad para los recién nacidos que la necesitan.
Nuestra región también avanza en un proyecto de banco de leche, una iniciativa que merece ser apoyada por toda la comunidad.
Pero esta noticia también nos invita a mirar más allá del problema y preguntarnos qué responsabilidad tenemos. Cuando una familia enfrenta dificultades para amamantar, requiere mucho más que información. Necesita acceso oportuno a profesionales capacitados, acompañamiento, tiempo y soluciones concretas.
El sistema de salud debe garantizar una dotación suficiente de equipos multidisciplinarios formados en lactancia materna y condiciones que permitan ofrecer una atención oportuna y de calidad.
Las universidades, por su parte, tienen el desafío de fortalecer la formación de pregrado y posgrado, entregando competencias para prevenir, identificar y manejar adecuadamente las dificultades que pueden surgir durante la lactancia.
Como profesionales de la salud, debemos asumir un rol más activo, mejorando la educación, el acompañamiento y el apoyo que brindamos a las familias, además de mantenernos permanentemente actualizados en los avances y la evidencia disponible en esta área.
Cuando las familias no encuentran respuestas oportunas dentro del sistema de salud, uno puede llegar a comprender que busquen alternativas fuera de él. Por eso, que la lactancia materna sea también una práctica segura es una responsabilidad compartida.
Gabriela Herrera
Matrona Docente
Escuela de Obstetricia y Puericultura
UTalca
