
Beneficios de la actividad física: Un mensaje para la comunidad
04 ABRIL 2025.- Director de la Escuela de Kinesiología UTalca, Juan Pablo Peralta, se refiere en la siguiente columna a la importancia del ejercicio con motivo de la celebración del Día del Deporte, el 6 de abril. Un adelanto: Es importantísimo para la salud mental.
La actividad física es un pilar fundamental para mantener una buena salud y bienestar a lo largo de las diferentes etapas de la vida.
Los beneficios del ejercicio se extienden mucho más allá de la apariencia física, impactando de manera significativa en la salud mental, emocional y social de las personas.
Mejora la salud cardiovascular: Fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea. Esto resulta en una mejor capacidad para bombear sangre, lo que reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Se recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana, como caminar a paso ligero, nadar o andar en bicicleta.
Controla el peso: Es clave. Al combinar actividad física con una alimentación equilibrada, se pueden quemar calorías y mantener un peso saludable. Además, el ejercicio regular ayuda a aumentar la masa muscular, lo que incrementa el metabolismo basal y facilita el mantenimiento del peso en el tiempo. Se sugiere realizar sesiones de entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana para mejorar la masa muscular.
Fortalece músculos y huesos: Especialmente los ejercicios de resistencia, contribuyen a fortalecer los músculos y a mejorar la densidad ósea. Esto es crucial para prevenir la osteoporosis y otros problemas óseos, especialmente en la población mayor. Se recomienda ejercicio que trabaje grandes grupos musculares durante las sesiones de entrenamiento.
Mejora la flexibilidad y el equilibrio: Las actividades que promueven la flexibilidad, como yoga o pilates, son fundamentales para mantener un rango de movimiento adecuado en las articulaciones. Esto previene lesiones y mejora el equilibrio, aspecto esencial a medida que se envejece. Se aconseja dedicar tiempo a ejercicios de estiramiento después de cada sesión de entrenamiento o al menos tres veces por semana.
Beneficios mentales y emocionales: El ejercicio estimula la liberación de endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, que mejoran el estado de ánimo y reducen los síntomas de ansiedad y depresión. Además, la actividad física puede servir como una forma de meditación activa, ayudando a reducir el estrés y mejorar la claridad mental.
Promueve el sueño de calidad: Las personas que se ejercitan tienden a conciliar el sueño más rápidamente y disfrutar de un descanso profundo. Para aquellos que buscan mejorar su sueño, es recomendable evitar ejercicios extenuantes justo antes de acostarse, pero sí incluir actividad física durante el día.
Fortalece el sistema inmunológico: Un estilo de vida activo ayuda al cuerpo a defenderse de enfermedades. La actividad física mejora la circulación sanguínea, permitiendo que las células inmunitarias se distribuyan de manera más eficiente por todo el organismo.
Fomenta la socialización: Participar en actividades físicas, como clases en grupo o deportes en equipo, fomenta la interacción social. Conectar con personas que comparten intereses similares puede ser una gran motivación para seguir activos y crear un sentido de comunidad. La socialización también aporta beneficios emocionales y mentales, proporcionando un apoyo vital.
RECOMENDACIONES
Intente levantarse y moverse al menos una vez cada hora. Pequeños descansos para estiramientos o caminatas cortas pueden ayudar a mantener la circulación y reducir el riesgo de problemas de salud asociados con el sedentarismo.
Si no se ha estado activo últimamente, es mejor comenzar con sesiones cortas de actividad y aumentar gradualmente la duración y la intensidad.
Hacer del ejercicio una rutina. Encuentre un momento del día que funcione y comprométase a ejercitarse. La regularidad es clave para obtener beneficios a largo plazo.
No se trata de realizar solo ejercicios extremos, incluso pequeñas acciones diarias, como caminar, bailar o hacer ejercicios de bajo impacto, pueden marcar una gran diferencia.
La invitación es a encontrar una actividad que resulte placentera y hacerla parte de la vida cotidiana. Cada paso cuenta y cada esfuerzo por mantenerse activo suma.
Juan Pablo Peralta Miranda
Director
Escuela de Kinesiología
Facultad de Ciencias de la Salud
UTalca