Lactancia materna: una meta que preocupa

 

03 NOVIEMBRE 2026.- Te dejamos la opinión de la docente de la Escuela de Obstetricia y Puricultura, Gabriela Herrera Carrillo.

 

La evidencia científica y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y UNICEF coinciden en que la protección y promoción de la lactancia materna requieren un compromiso compartido. Su continuidad no puede depender únicamente de la voluntad de cada madre ni del apoyo de los equipos de salud.

Se necesitan políticas públicas que garanticen su protección y seguimiento, universidades que formen profesionales capacitados, empresas que generen condiciones favorables y comunidades que constituyan redes de apoyo.

En este contexto, resulta preocupante la reciente decisión del Ministerio de Salud de dejar fuera la lactancia materna exclusiva al sexto mes de vida de las metas sanitarias de la Atención Primaria de Salud para 2027.

La Resolución Exenta Nº 732 deja fuera un indicador vigente desde 2015, que para 2026 establecía una meta de al menos un 60%.

Aunque esta medida no implica la suspensión de las prestaciones asociadas a la lactancia materna, sí elimina un compromiso explícito de seguimiento y evaluación, lo que plantea interrogantes sobre cómo se garantizará su continuidad como prioridad sanitaria.

El Ministerio de Salud ha señalado que el seguimiento de este indicador se incorporará a los Compromisos de Gestión (COMGES), involucrando tanto a la red hospitalaria como a la Atención Primaria de Salud. Esta articulación puede fortalecer la continuidad del apoyo a la lactancia materna, sin embargo, aún falta precisar si el nuevo mecanismo establecerá metas verificables y responsabilidades definidas.

La preocupación expresada por la Sociedad Chilena de Pediatría merece una respuesta. Si bien una meta numérica no garantiza por sí sola la calidad de la atención, es necesario conocer qué mecanismos permitirán identificar y abordar las desigualdades en el acceso al apoyo a la lactancia materna, especialmente en aquellas comunas que cuentan con menos recursos.

Desde la Universidad de Talca hemos trabajado para que la promoción de la lactancia se traduzca en formación y apoyo concreto. En este esfuerzo se han articulado las escuelas de Nutrición y Dietética, Fonoaudiología, Obstetricia y Puericultura, Terapia Ocupacional, Odontología, Enfermería, Kinesiología y Tecnología Médica, junto al Programa de Odontopediatría y la Dirección de Salud del Estudiante. Esta colaboración reconoce que ninguna profesión responde por sí sola a las necesidades de las mujeres y sus familias.

Durante cinco años hemos desarrollado las Jornadas de Formación de Monitores en Lactancia Materna. A ello se suma la formación de pregrado, la Clínica del Bebé, la promoción en la comunidad y la habilitación de espacios de lactancia en los campus. No se trata solo de recomendar amamantar, sino de formar profesionales y ofrecer condiciones para acompañar a quienes decidan hacerlo.

El trabajo de los equipos de salud, las universidades y la comunidad necesita respaldo de las políticas públicas. Proteger la lactancia materna implica respetar las decisiones de cada mujer y su familia, garantizando un acompañamiento respaldado por compromisos claros y sostenidos del Estado.

Gabriela Herrera Carrillo
Académica
Escuela de Obstetricia y Puericultura
Universidad de Talca