Mes de la Inclusión: Necesidades urgentes son educación, trabajo y participación social




Director de la Escuela de Kinesiología UTalca, Juan Pablo Peralta, explicó que “existen políticas tendientes a la inclusión, sin embargo, son insuficientes para la magnitud del problema”.

Diciembre es el Mes de la Inclusión en Chile. A raíz de ello, el director de la Escuela de Kinesiología de la UTalca, Juan Pablo Peralta, se refirió a este tema. Consultado al respecto, explicó que “las necesidades urgentes en materia de inclusión son múltiples, sin embargo, las prioritarias son la educación, trabajo y participación social, entre muchas otras. Existen políticas relacionadas a inclusión, sin embargo, son insuficientes para la magnitud del problema, es importante la perfección de las herramientas legales y que en su desarrollo participen personas en situación de discapacidad”.

El académico de la Facultad de Ciencias de la Salud detalló que “los compromisos adquiridos por nuestro país en cuanto a inclusión educativa, tanto nacional como internacionalmente son la Ley N°20.422, que establece las Normas sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad, y que indica que el Estado será el ‘encargado de promover la creación de planes curriculares para estudiantes con Necesidades Educativas Especiales, como también la igualación de oportunidades en el acceso por medio de servicios y recursos para escuelas regulares y especiales’. Por otra parte, Chile está suscrito a la Convención Internacional de las Naciones Unidas de Derechos Humanos de Personas con Discapacidad, que establece que ‘los Estados Parte reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación’, por lo que deben asegurar que ‘las personas con discapacidad puedan acceder a una educación primaria y secundaria inclusiva, de calidad y gratuita, en igualdad de condiciones con las demás, en la comunidad en que vivan’”.

Sin embargo, señaló, “a pesar de dichos compromisos y leyes, sigue siendo un desafío para las familias de niños y niñas en situación de discapacidad, acceder a una matrícula y acompañamiento en el proceso educativo”.

TRABAJO

Peralta agregó que en 2008, nuestro país ratificó la Convención Internacional de Derechos de las Personas con Discapacidad, que indica que los países reconocen este derecho de las personas en situación de discapacidad en igualdad de condiciones con los demás y se compromete a proveerles y salvaguardarles en el ejercicio pleno del derecho al trabajo. .

“Ocho años más tarde, en 2016, Chile presentó al comité de la ONU el informe de avance sobre el proceso de implementación de este marco legal internacional, recibiendo más de 60 observaciones y recomendaciones en distintos temas. Entre ellos, se señalaba específicamente la preocupación por la brecha de inclusión laboral entre las personas con discapacidad respecto de las sin discapacidad”.

Según el profesional, “esta legislación fija un estándar de inclusión laboral respecto de empresas con más de 100 trabajadores, que corresponde al 1% del total. Este porcentaje ha sido muy cuestionado por distintos estamentos y grupos de interés a nivel nacional, ya sea por insuficiente o por demasiado alto, o porque no es garantía de inclusión efectiva. Este tema es relevante porque el trabajo es una actividad primordial para todos sin distinción. Además de permitir la satisfacción de necesidades económicas personales y/o familiares, es una herramienta de participación social y un componente relevante para mejorar aspectos individuales, como la autoestima y la identidad, entre otros”.

Finalmente, Peralta recalcó que “es muy importante la conciencia y educación de la ciudadanía sobre el trato a personas en situación de discapacidad, el que se debe basar en el respeto y  tolerancia, para así transformar el miedo existente de acercarse o relacionarse con ellos, en oportunidades para ser una mejor sociedad”.