Jornada actualizó temas de salud de cara al 2023




Académicas del Departamento de Salud Pública UTalca se reunieron con funcionarios de la Seremi de Salud para conversar sobre las realidades y cambios culturales a las que se deberán adaptar las políticas públicas y las actividades de promoción de la salud y prevención de enfermedades.

Como parte de la programación del trabajo para el 2023, la Seremi de Salud realizó la Jornada de Objetivos de la Estrategia Nacional de Salud, en que intercambiaron puntos de vista, además de escuchar una actualización de los temas de salud de parte de académicas del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Ciencias de la Salud UTalca.

La seremi Gloria Icaza, explicó “que la idea fue intercambiar visiones con el Departamento de Salud Pública y a la vez poder mostrar nuestras metas a cumplir como Seremi; generar una sinergia con la academia para poder cumplir nuestros objetivos el próximo año”.

Consultada por la periodicidad de este tipo de jornadas, recalcó que le gustaría “que fueran muchas más y abrirnos a un trabajo sistemático. Sé que están las voluntades, por eso agradezco al Departamento de Salud Pública de la UTalca esta oportunidad. Esperamos que ésta sea una de muchas colaboraciones”.

Finalmente, Icaza respondió que los principales desafíos para el 2023 en materia de salud, son “muchos. Justamente la profesora María Elisa Quinteros nos habló de salud planetaria, pero si tengo que nombrar uno es la salud mental, que además tiene que ver con todo, porque afecta antes o después, en un proceso de enfermedad. Y otra meta importante, como nos ha instruido la ministra Ximena Aguilera, es reducir los tiempos de espera, concretar el gran proyecto de salud universal y reforzar la atención primaria de salud”.

SALUD PLANETARIA

Entre los temas que se expusieron en la jornada, destacan el de Salud Planetaria que expuso la profesora María Elisa Quinteros, quien detalló que en cuanto a “ambiente y salud, el foco está en lo individual y no en lo colectivo, a pesar de que la salud pública es colectiva… Recién en los años 50 comenzó a hablarse de contaminación, y luego esto se refuerza con la llegada a la luna en 1969. Si bien hay instancia como la COP 27 u otras, se avanza lento… Desde 2014 se habla de una nueva disciplina, la Salud Planetaria, que impulsa la Fundación Rockefeller en Harvard. Desde ahí la mortalidad ha disminuido, la esperanza de vida ha aumentado, pero hemos provocado cambios en la biodiversidad, en el uso de suelo, contaminación global, cambio climático y agotamiento de bienes comunes naturales”.

La docente recalcó que “los patrones de consumo se dispararon desde 1940, aumentando -por ejemplo- los efectos de pesticidas en niños, hay evidencia de que estamos inhalando plástico, etc. Todo esto pone en peligro los avances y logros en salud pública, con la resistencia a antimicrobianos, los golpes de calor, efectos en la salud mental, los traumas por conflictos armados. Otro término nuevo es el de la moda rápida, la ‘fast fasion’, donde la ropa se usa un par de veces y se bota, creando enormes focos de contaminación como los que hemos visto en el norte de Chile. Por lo tanto, debemos reflexionar sobre estos patrones de consumo, como cambiar el iPhone a cada rato... Todo esto influencia la salud de las personas”.

Quinteros resaltó la idea de “no quedarnos en el diagnóstico, sino movilizarnos y hacer algo. Probablemente habrá una gran transición donde aprendamos a hacer casi todo, de manera diferente: Hacer ciudades, gestionar paisajes y recursos naturales, relacionarse con la naturaleza, etc. Hay evidencia del cambio en la percepción y la salud mental al crear más áreas verdes, más vegetación. En algunos países se está recetando caminar en bosques o parques, porque los espacios verdes pueden ser protectores de la salud”.

Finalmente, señaló la docente, “23 por ciento de muertes en el mundo son provocadas por motivos ambientales, principalmente por ACV”.

DETERMINANTES SOCIALES

Por otra parte, la académica Gisselle Davis, se refirió a los alcances antropológicos que influyen en la salud pública. Por ejemplo, dijo, “es necesario comprender por qué algunas conductas dependen de factores externos fuera del control de las personas, o qué las condiciona. Debemos saberlo para hacer promoción de la salud, ya que ésta depende de los estilos de vida, que a la vez están determinados antes de nacer… No tenemos las mismas reglas, depende de la posición que tenemos en la sociedad, de los determinan sociales: ingresos, cultura, condición de trabajo… (Por lo tanto) Mientras más capital cultural y social, mejor capacidad de adaptación; entonces, habrá personas que tendrán mejor capacidad de adquirir estilos de vida saludables”, sentenció.

Por otra parte, la académica Gisselle Davis, se refirió a los alcances antropológicos que influyen en la salud pública. Por ejemplo, dijo, “es necesario comprender por qué algunas conductas dependen de factores externos fuera del control de las personas, o qué las condiciona. Debemos saberlo para hacer promoción de la salud, ya que ésta depende de los estilos de vida, que a la vez están determinados antes de nacer… No tenemos las mismas reglas, depende de la posición que tenemos en la sociedad, de los determinan sociales: ingresos, cultura, condición de trabajo… (Por lo tanto) Mientras más capital cultural y social, mejor capacidad de adaptación; entonces, habrá personas que tendrán mejor capacidad de adquirir estilos de vida saludables”, sentenció.

Otro punto a tener en cuenta al hacer las políticas públicas y promoción de la salud, señaló Davis, es “conocer las subpoblaciones epidemiológicas, que no se adaptan a estilos de vida saludable”, por ejemplo, adolescentes que se embarazan en culturas poblacionales porque les da estatus, a las que es difícil llegar con educación anticonceptiva.

La académica recordó a los presentes que los funcionarios de la autoridad sanitaria que aparecen en la prensa o en actividades públicas, son líderes de opinión, la población se nutre de estas fuentes y agentes socializadores, lo que es fundamental en promoción de salud y prevención de enfermedades. Por lo tanto, resaltó, hay que adaptar las políticas públicas a las realidades, porque hay cosas que están fuera de la voluntad de las personas”.