Cáncer de mamas se acerca a ser primera causa de muerte en algunas regiones




Docente de la Escuela de Obstetricia de la UTalca, Pilar García, se refirió a esta enfermedad en el mes de su prevención. “Se está convirtiendo en la primera causa de mortalidad en mujeres por sobre de las cardiovasculares”, señaló.

“En el Mes del Cáncer de Mamas, hacemos visible esta enfermedad para que las mujeres tomen conciencia del riesgo que tienen de padecerla y cómo debemos prevenirla”, dijo la docente y matrona Pilar García, académica de la Escuela de Obstetricia UTalca, en relación al Mes de la Prevención del Cáncer de Mamas que se lleva a cabo en octubre.

LLas cifras, señaló, indican que la incidencia de cáncer mamario en Chile es de 40 por cada 100 mil habitantes (personas que se enferman al año). Esta cifra representa cinco mil 314 casos nuevos cada año (2020). La mortalidad es de 12 mujeres por cada 100 mil habitantes, lo que representa mil 700 muertes al año por esta causa

“En la actualidad en muchas regiones del país, la mortalidad por cáncer de mamas se está convirtiendo en la primera causa de muerte en mujeres por sobre de las cardiovasculares”, advirtió.

QUÉ ES

El cáncer de mamas es un crecimiento descontrolado y anormal de las células mamarias. Es el resultado de mutaciones o cambios anómalos en los genes que regulan el crecimiento de estas células.

Puede presentarse en una o ambas mamas y en sus estadios más avanzados puede extenderse a otros órganos del cuerpo (metástasis) hasta causar la muerte. “Lo más importante es prevenirlo o pesquisarlo precozmente en sus primeras etapas, para lograr un tratamiento exitoso”, resaltó.

Los factores de riesgo -detalló García- son el sexo, ya que el cáncer de mama afecta principalmente a la mujer y en menor número al hombre (1 de cada 100 cánceres de mama corresponde a hombres); la edad, ya que a medida que la mujer envejece tiene más posibilidades de desarrollar un cáncer (2 de cada 3 mujeres que tienen un cáncer invasor tienen más de 55 años cuando se diagnostican); factores genéticos, ya que hay mujeres que presentan una variante genética específica y tienen más posibilidades de desarrollarlo.

Otros son los factores familiares: hay mayor riesgo en mujeres con antecedentes de cáncer de mamas en familiares directos (madres, hermanas abuelas); antecedentes personales de cáncer mamario o lesiones precursoras de este cáncer, ya que una mujer con cáncer en una mama tiene mayor riesgo de desarrollar cáncer en la otra o un segundo episodio en la misma; tejidos mamarios densos: la densidad mamaria superior a un 75%, aumenta el riesgo de cáncer mamario.

También existen factores hormonales: quienes han presentado menarquía precoz (primera menstruación), antes de los 11 o 12 años, y/o menopausia tardía (última menstruación) después de los 55 años, tienen mayor riesgo de cáncer mamario (células mamarias expuestas por más tiempo a los estrógenos y progesterona, las hormonas femeninas); sin gestaciones previa o primera gestación tardía después de los 30 años; no haber amamantado y la obesidad: células grasas llamadas adipositos, concentran las hormonas femeninas como el estrógeno.

La falta de actividad física o sedentarismo es otro factor de riesgo: la actividad física es protector del cáncer mamario; la dieta: aumento de consumo de alimentos ricos en grasas o calóricos, aumenta grasa corporal y los valores hormonales como el estrógeno en el parénquima mamario, y por último, el consumo de alcohol y tabaco, ya que están asociados al aumento del cáncer mamario.

García agregó que se debe consultar urgentemente cuando notamos “la presencia de un tumor o masa palpable en una o ambas mamas, dura, de características irregulares, con limites poco precisos, generalmente indoloro; puede haber retracción de la piel o del pezón, edema local tipo piel de naranja, con eritema (piel enrojecida), a veces con aparición de ulceras, nódulos cutáneos, asimetrías mamarias notables, derrame o salida de secreción sanguinolenta del pezón, presencia de adenopatía axilares y supraclaviculares, como síntomas principales”.

Los tumores cancerígenos -agregó la docente- son de tipo maligno, “pero varían según la etapa o estadios del cáncer y la extensión de la lesión. Aquí cobra importancia la pesquisa precoz del cáncer. Mientras más tardío, más complejo el tratamiento y más riesgo de mortalidad por esta causa”.

En relación a esto último, la académica de la Facultad de Ciencias de la Salud, precisó que la detección del cáncer de mama se puede hacer mediante un examen físico de la mama realizado por un especialista médico ginecólogo o una matrona o matrón, o mediante una mamografía anual a partir de los 40 años o antes si hay factores de riesgo hereditarios (madres, abuelas hermanas especialmente, con antecedentes de cáncer mamario) y exámenes complementarios como ecografía mamaria y biopsia mamaria”.

Pilar García complementó señalando que esta enfermedad es una patología considerada dentro de la Garantía Explicita en Salud (GES) y tiene tratamiento y tiempos garantizados por ley. “En el servicio público, la pesquisa se hace habitualmente en la atención primaria con el examen físico de mamas, por el médico ginecólogo o matrona/matrón, mediante la solicitud de mamografía desde los 40 años (o antes si tiene factores de riesgo o sospecha clínica de cáncer o lesión precursora)”.

Luego, “hay derivación al policlínico de especialidad de patología mamaria para confirmación diagnostica con exámenes de mayor complejidad, y si se confirma el diagnostico, entra al periodo de tratamiento según el grado o estadio de la lesión o cáncer mamario, que puede ser quirúrgico, quimioterapia, radioterapia u hormonal. Y en algunos casos puede llegar a la reconstrucción mamaria”, precisó la docente.

PREVENCIÓN

García detalló finalmente, que la prevención está asociada “a mantener los controles ginecológicos al día, que incluyen el examen físico de mamas por matrona o médico ginecólogo; realizar la mamografía anual a partir de los 40 años o antes si hay factores de riesgo ya mencionados, solicitando una ecografía si procede; a educar a la mujer sobre la técnica de auto examen de mamas; así como a mantener un estilo de vida saludable con una dieta sana, mantener un peso normal, realizar actividad física, evitar el alcohol y tabaco y/o embarazos tardíos, mantener la lactancia y una vida libre de estrés crónico”.