Ojo con las zoonosis: limpieza es fundamental para evitarlas




Profesora Julieta Navea explicó que en el Maule destacan el virus Hanta (roedores), la Hidatidosis (ovejas) y la “Leptospirosis, causada por la bacteria Leptospira. Se contagia principalmente a través de la orina de animales infectados y en general a través del agua o suelos. Han existido casos principalmente en zonas precordilleranas”.

Recientemente se conmemoró el Día Mundial de la Zoonosis (6 de julio), enfermedad infecciosa que pasa de un animal a humanos. Los patógenos zoonóticos pueden ser bacterias, virus, parásitos o agentes no convencionales y propagarse a los humanos por contacto directo o a través de los alimentos, el agua o el medio ambiente.

Representan un importante problema de salud pública en todo el mundo debido a nuestra estrecha relación con los animales en el medio agrícola, la vida cotidiana (animales de compañía) y el entorno natural, según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además, representan un gran porcentaje de todas las enfermedades infecciosas recientemente identificadas, así como de muchas de las ya existentes. Algunas, como la provocada por el VIH, comienzan como una zoonosis pero más tarde mutan en cepas exclusivas de los humanos. Otras zoonosis pueden causar brotes recurrentes de enfermedades, como la enfermedad por el virus del Ebola y la salmonelosis. Otras, como el Covid-19, causada por el nuevo coronavirus, tienen el potencial de causar pandemias mundiales.

La académica de la Escuela de Enfermería Julieta Navea, explicó que en nuestro país “el Ministerio de Salud realiza vigilancia epidemiológica de varias zoonosis, como la Brucelosis, Carbunco, Triquinosis, Hidatidosis, Leptospirosis, Dengue, Malaria, Chagas, Hanta y Rabia. Según estadísticas del año 2016 (DEIS), de éstas, causan mortalidad en Chile, la enfermedad de Chagas, seguida por Hidatidosis y Hanta”.

La profesora detalló que “los mapas de riesgo obtenidos muestran en el norte de Chile la enfermedad parasitaria de Chagas, transmitida por vectores; en el centro, la Leptospirosis, enfermedad bacteriana transmitida por vertebrados, especialmente por roedores, donde el agua es un vehículo importante; y en el sur predominan la Hidatidosis, enfermedad parasitaria de comunidades biológicas en que el hombre es un hospedero accidental, asociada a zonas ganaderas, y el Hantavirus, enfermedad viral transmitida por roedores”.

En el Maule, dijo, de acuerdo a mapas de mortalidad y riesgo destacan el ya mencionado virus Hanta, que se transmite a través de la inhalación de aerosoles provenientes de las heces, orina y saliva de los ratones de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus). La encontramos en zonas de pre y cordillera, principalmente desde la Región del Maule a Aysén”.

También -recalcó Navea- hay que tener cuidado con la Hidatidosis. “Esta enfermedad está provocada en seres humanos y ciertos animales (usualmente ovejas) por larvas de Echinococcus granulosus, a menudo debido a la ingesta de alimentos contaminados con excremento de perro. En el Maule se puede encontrar en zonas ganaderas”.

Finalmente, está en nuestra zona la Leptospirosis, “causada por una bacteria llamada Leptospira. Se contagia principalmente a través de la orina de animales infectados y en general a través del agua o suelos. Han existido casos principalmente en zonas precordilleranas”.

PREVENCIÓN

La limpieza es fundamental. Según la OMS, se debe mantener el cuidado de los animales en el sector agrícola, para evitar enfermedades zoonóticas de origen alimentario a través de la carne, los huevos, los productos lácteos o incluso algunas verduras.

Al mismo tiempo, es fundamental seguir las normas relativas al agua potable limpia y a la eliminación de desechos, así como a la protección de las aguas superficiales en el medio natural.

Por otra parte, las campañas educativas para promover el lavado de manos después del contacto con animales así como el lavado de alimentos y otros cambios comportamentales pueden reducir su propagación.

La resistencia a los antimicrobianos es un factor que complica su control. El uso de antibióticos en los animales criados para la alimentación está muy extendido y aumenta la posibilidad de que aparezcan cepas de patógenos zoonóticos farmacorresistentes.