OPINIÓN: Infertilidad afecta cada día a más personas jóvenes




Académicos de la Escuela de Obstetricia de la UTalca, Marjorie Medel y Felipe Suárez, se refieren a este problema de salud reproductiva que aflige a 48 millones de parejas y 186 millones de personas en el mundo. La postergación de la maternidad como opción personal de la mujer o de la pareja, sobrepeso y obesidad, así como el tabaquismo, serían factores de riesgo.

La importancia de conversar respecto de la infertilidad actualmente, radica en el aumento de esta condición en personas jóvenes, a quienes esta condición impacta en sus familias y comunidades.

La infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo masculino o femenino, definida como la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de actividad sexual regular sin protección. Entre sus causas más comunes está, en la mujer trastornos tubáricos y la obstrucción de las trompas de Falopio, causadas principalmente por Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) no tratadas; complicaciones de abortos inseguros de naturaleza congénita, como el útero tabicado y desequilibrios en hormonas reproductivas.

En el hombre las principales causas son por obstrucción del tracto reproductivo, causando disfunciones en la eyección del semen o bien por alteraciones a nivel hormonal de testosterona.

De acuerdo al último reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 48 millones de parejas y 186 millones de personas viven con infertilidad en todo el mundo. En Chile padecen esta enfermedad alrededor de 10 a 15 % de las parejas y directamente 45% de mujeres y 30 % de hombres.

Los factores que influyen en el desarrollo de esta patología se relacionan directamente con los estilos de vida que actualmente tiene la población: postergación de la maternidad como opción personal de la mujer o de la pareja, sobrepeso y obesidad, así como el tabaquismo.

Los principales desafíos para dar respuesta a esta patología ponen a la matronería en un rol fundamental, ya que nuestras competencias profesionales favorecen la entrega de educación a la población respecto a estilos de vida saludables, prevención de ITS, consejería preconcepcional y educación para la salud con un enfoque de autonomía en el usuario, con énfasis en el autocuidado.

Por otra parte, creemos que se torna indispensable que se generen políticas públicas que apunten a dar respuesta a este problema de salud.

Respecto a los tratamientos disponibles en Chile, éstos se abordan según las necesidades de cada usuario/a, con el objetivo de enfrentar la etiología del problema. Pueden comenzar con métodos hormonales o preparación seminal, llegando a la inseminación artificial.

El servicio público chileno tiene disponible escasos cupos para atender esta necesidad de la población. Una de las variables que dificulta el acceso a los tratamientos en la modalidad libre elección es el alto costo que deben enfrentar las parejas, considerando que el resultado del tratamiento es de baja efectividad, llegando a requerir hasta tres ciclos de tratamiento para lograr un embarazo (valor aproximado es de 7 millones de pesos por ciclo).

Una de las principales dificultades que enfrentan las parejas en Chile tiene relación con la desigualdad de género. A menudo se percibe que son las mujeres las responsables de la infertilidad en la pareja, lo que trae como consecuencia que sean ellas quienes viven el impacto social, violencia, divorcio, estigma, estrés emocional, depresión, ansiedad y baja autoestima. Ello lleva a elevar el costo de los tratamientos para subsanar este otro problema, enfrentando no solo la infertilidad.

Por tanto, la disponibilidad, el acceso y la calidad de las intervenciones para abordar la infertilidad siguen siendo un desafío en la mayoría de los países. Actualmente en Chile se apunta a tener más acceso al diagnóstico y tratamiento, puesto que no existen políticas nacionales ni desarrollo de estrategias de salud reproductiva, además de la carencia de profesionales capacitados, equipos e infraestructura necesarios para abordar activamente este problema de salud.

Marjorie Medel Illanes
Felipe Suárez Hidalgo
Escuela de Obstetricia y Puericultura
Universidad de Talca