Día contra el ruido: una de las mayores tasas de incapacidad laboral está asociada a pérdida auditiva




Así lo señaló el director de la Escuela de Fonoaudiología UTalca, Miguel Vásquez, quien agregó que “el daño auditivo es acumulativo y no recuperable. Los síntomas no aparecen de inmediato. Tal vez por esa razón la gran mayoría de las personas no le prestan mayor atención y consultan tardíamente y, probablemente, cuando ya existe una pérdida auditiva. Por eso se sugiere incorporar la evaluación auditiva a los exámenes de salud periódicos”.

El 27 de abril se conmemora el Día contra el Ruido, efeméride creada en 1996 por el Centro para la Audición y Comunicación (CHC) para alertar y crear conciencia en la población sobre su impacto en la salud, incentivando a las instituciones públicas y privadas a informar a los ciudadanos de los peligros que genera la exposición al ruido a largo plazo, así como a invitar a las personas a realizarse pruebas auditivas.

La docente de la Escuela de Fonoaudiología de la UTalca, Marifel Anzalone, explicó que “el ruido es una señal anómala, inútil o no deseada que suele ser molesta, desagradable y en muchas ocasiones peligroso. La exposición a éste por largos períodos de tiempo o a altas intensidades, causa daño en las células ciliadas del oído, provocando pérdida auditiva”.

Además, recalcó, “se han descrito alteraciones en otros sistemas y funciones: alteraciones del sueño, patologías cardiovasculares, estrés, entre otras. Es importante, por tanto, limitar la exposición a este tipo de sonidos, usar protectores auditivos para cada caso particular, cumplir con las normativas vigentes sobre exposición a ruido en los lugares de trabajo y consultar a la brevedad si siente zumbido en los oídos o pérdida de la audición”.

El director de la Escuela de Fonoaudiología, Miguel Vásquez, explicó también que en el ámbito laboral una de las mayores tasas de incapacidad está asociada a la pérdida auditiva por exposición a ruido. Por ello la legislación vigente exige a los trabajadores el uso de material de protección auditiva, como ocurre en el rubro de construcción, minería, forestal, entre otros. Las maquinarias utilizadas en esas labores alcanzan altas intensidades que pueden provocar pérdida auditiva permanente si no utilizan las medidas de protección sugeridas”.

Además, añadió que en el ámbito recreacional también existe la posibilidad de sufrir pérdida auditiva por exposición a ruidos. Por ello se sugiere la prevención y evitar la exposición innecesaria a estas condiciones desde temprana edad. El mejor ejemplo es lo que se ve cotidianamente, especialmente en población juvenil: escuchar música con auriculares a alta intensidad. En algunos casos esta conducta es tan habitual que los daños en el sistema auditivo son equivalentes a los de un trabajador expuesto a ruido. La gran mayoría de los dispositivos portátiles de música y teléfonos móviles cuentan con sistemas de limitación de la intensidad (entregan un mensaje en la pantalla. Sin embargo, es finalmente la persona quien debe tomar conciencia y realizar las conductas o acciones necesarias para cuidar su audición”.

Finalmente, Vásquez destacó que “el daño auditivo es acumulativo y no recuperable. Los síntomas no aparecen de inmediato. Tal vez por esa razón la gran mayoría de las personas no le prestan mayor atención y consultan tardíamente y, probablemente, cuando ya existe una pérdida auditiva. Por eso se sugiere incorporar la evaluación auditiva a los exámenes de salud periódicos: una consulta al año en caso de no tener mayores dificultades auditivas y, si las tienen, consultar a la brevedad a médico otorrinolaringólogo y solicitar una evaluación auditiva”.