Accidente cerebro vascular y la demencia: causas de afasia




Reconocido actor se retiró del espectáculo por sufrir afasia, la que según experto de la UTalca, puede aparecer tras un accidente cerebro vascular o por un tipo de demencia denominada Afasia Progresiva Primaria.

Hace pocos días se conoció que el famoso actor Bruce Willis se retiró de la profesión por sufrir de afasia, condición que afecta al habla. Para conocer más de esta dolencia, el docente del Departamento de Ciencias de la Fonoaudiología de la UTalca, Gabriel Urrutia, explicó que se trata de un “trastorno adquirido del lenguaje que afecta la capacidad de una persona para comunicarse como consecuencia de una lesión a nivel cerebral”.

“Las personas que la padecen pueden presentar dificultades para comprender la información cuando conversan o cuando leen, así como la capacidad de expresar un mensaje oral o escrito. Su principal síntoma es la dificultad para encontrar las palabras al momento de interactuar con otras personas, fenómeno conocido como anomia”, detalló el docente.

Urrutia agregó que “hay casos en los que suele comprometerse más la comprensión que la expresión del lenguaje y viceversa. En los casos más severos, ambos aspectos del lenguaje aparecen alterados”.

CAUSA

Según el académico de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca, “la afasia puede aparecer repentinamente como parte de un cuadro agudo, en que los Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) son los más comunes, o puede aparecer gradualmente como parte de un trastorno progresivo. En el primer caso, el trastorno se denomina afasia post ACV y puede aparecer repentinamente a cualquier edad en personas que presentan factores de riesgo para ACV”.

“En el segundo caso, suele asociarse a la edad y se denomina Afasia Progresiva Primaria, que se considera un tipo de demencia que se caracteriza por la aparición gradual de dificultades exclusivas con el procesamiento del lenguaje, las que empeoran en la medida que incrementa la edad. Dichas alteraciones se asocian con signos de atrofia en las áreas cerebrales relacionadas con el procesamiento del lenguaje. Su evolución es lenta. Al igual que el primer caso, las personas muestran un deterioro con el paso del tiempo en la capacidad para expresar sus ideas, para encontrar palabras y para comprender los mensajes, llegando incluso en fases avanzadas a perder dichas capacidades”, explicó Urrutia, recalcando que “cualquiera sea el caso, la afasia tiene un alto impacto en la calidad de vida de las personas que la presentan”.

Consultado al respecto, el docente señaló que la afasia post ACV suele ser más común, “aproximadamente, un 60% de personas que sobreviven a un ACV presentan afasia como una de sus consecuencias. Sin embargo, en el caso de la Afasia Progresiva Primaria, es un síndrome poco común, “suele ser descrito como un síndrome excepcional del Sistema Nervioso”, dijo.

¿A qué tipo de personas afecta mayormente?

“La afasia post ACV afecta principalmente a personas que presentan algunos de los factores de riesgo: tabaquismo, sedentarismo, alimentación poco saludable, hipertensión arterial, diabetes y dislipidemia (colesterol alto), entre otros. Una persona con uno o más de estos factores, presenta mayor riesgo de sufrir un ACV y afasia en comparación con aquellos que no los tienen”. Urrutia agregó que en el caso de la Afasia Progresiva Primaria, “el principal factor de riesgo es la edad, al igual que en la mayorías de las demencias. Su incidencia se ha asociado a la presencia de trastornos del desarrollo del lenguaje en la etapa infantil y en algunos casos a determinantes genéticos”.

RECUPERACIÓN

¿Es posible recuperarse? Urrutia explicó que “hay que entender que la afasia es una condición y no una enfermedad. En muchos casos no tiene cura, pero si un tratamiento. Dependerá principalmente de la severidad del trastorno afásico”.

En los casos más leves -dijo el docente- existe una alta probabilidad de rehabilitar el lenguaje y la comunicación, “mientras que en los casos más severos la intervención busca compensar las dificultades que presenta en el procesamiento del lenguaje, centrando el tratamiento en lograr que la persona con afasia pueda comunicarse funcionalmente con su entorno, con independencia del uso del lenguaje como principal herramienta. Por tanto, se privilegia el uso de otros mecanismos de comunicación, por ejemplo, uso de gestos, dibujos, pictogramas y uso de dispositivos tecnológicos que facilitan la comunicación, denominados Sistemas de Comunicación Aumentativos-Alternativos”.