Académicos de Fonoaudiología UTalca recalcan importancia de la enseñanza inclusiva




Docente de la Facultad de Ciencias de la Salud, Marisol Trincado, explicó que ésta debe “incorporar las diferencias como grandes oportunidades en el desarrollo escolar y de crecimiento personal del alumnado y de toda la comunidad educativa”.

Académicos/as de la Escuela de Fonoaudiología UTalca participaron recientemente como expositores en la jornada “Fonoaudiología y Educación Inclusiva”, organizada por la Universidad Autónoma de Talca, U. Santo Tomás y la UTalca.

Se trata de los docentes Marisol Labra y José Sazo, y la fonoaudióloga Katherine Astorga (supervisora de prácticas), quienes se refirieron a “Escuela Especial de Lenguaje: Lenguaje y estrategias para apoyo como fundamento para la lectura”.

Sobre cómo debiera ser una educación inclusiva, la docente de la Facultad de Ciencias de la Salud, Marisol Trincado, detalló que por sobretodo debe “incorporar las diferencias como grandes oportunidades en el desarrollo  educativo y de crecimiento personal del alumnado y de toda la comunidad educativa”.

Agregó que “debe ser pensada desde el inicio, planificada, evaluada, rediseñada por un equipo colaborativo que involucre a todos los actores (padres, profesores, asistentes de la educación y el propio niño, niña o joven)”.

“Los fonoaudiólogos hemos sido actores importantes en la inclusión de una gran variedad de niños que presentan necesidades educativas especiales, ya que una gran mayoría presenta estas necesidades en la esfera de la comunicación y del lenguaje, es por esto que es de vital importancia que todos quienes trabajan en educación luchemos por ser cada vez más inclusivos y colaborativos”, enfatizó Trincado.

Consultada por el alto número de niños/as con necesidades en el área de la Comunicación y Lenguaje, explicó que sucede “en todo el mundo. Las poblaciones que tienen problemas de comunicación y del lenguaje son, por ejemplo, niños con retrasos o trastornos específicos en el área, niños con retrasos globales del desarrollo, con discapacidad intelectual, con parálisis cerebral con trastornos del espectro de autismo, con sordera entre otros; la población es muy variada y las necesidades educativas, también”.

Labra recalcó que esto “requiere de muchos actores del Estado con políticas para responder a esto. Por ejemplo, a nivel de salud, los niños son evaluados en los CESFAM en relación a su desarrollo y con esto un número importante puede detectarse a tiempo y recibir apoyos como los que entrega el programa de Chile Crece Contigo. Si no son detectados ahí, es posible que lo hagan en el colegio donde pueden ingresar a programas de integración escolar, que en este momento distan bastante de entregar todo lo que los niñas y niños requieren”.

Por el contrario, “deben asistir a grupos grandes (cursos de más de 40 personas) con poca posibilidad de recibir todos los apoyos que requieren”.

ASPECTOS SOCIALES

No solo la condición de salud crea necesidades especiales en los niños/as. Labra explicó que “la pobreza y la vulnerabilidad son aspectos que están también muy asociados a los retrasos e influyen en el desarrollo del lenguaje y la comunicación, esto luego incide en el aprendizaje, por ejemplo, de la lectoescritura y, luego, en la posibilidad de mantenerse en el colegio encontrándonos con abandonos escolares tempranos”.

Finalmente, Labra recalcó que en Chile “existen las Escuelas de Lenguaje que dan una respuesta educativa a niños que presentan dificultades solo en la esfera del lenguaje (sin otro trastorno asociado). Se requiere que esta respuesta educativa especializada esté en todos los establecimientos educacionales de tal manera que los niños, niñas y jóvenes puedan asistir a establecimientos inclusivos”.

TRABAJO COORDINADO

Por otra parte, el académico José Sazo, consultado por los problemas más comunes de inclusión en la educación en Chile, explicó que fundamentalmente se trata de “la falta de relevancia que se  otorga al trabajo colaborativo que los diversos agentes (profesoras y profesores, profesionales y asistentes de la educación, la familia y el/la estudiante) deben realizar para aportar a un adecuado proceso de enseñanza-aprendizaje, que devenga de las perspectivas de sus protagonistas”.

Sobre los problemas generales de la educación en Chile, que además impiden una integración real, Sazo señaló que “nuestra ley educativa tendrá profundos cambios, por lo que se espera que los tiempos de trabajo colaborativo puedan incrementarse. Sin embargo, debemos aprovechar lo que hoy existe y realizar todas nuestras acciones profesionales y pedagógicas dentro del aula regular”.

Respecto de los reclamos en RRSS de familias de estudiantes con necesidades educativas permanentes, que son rechazados en escuelas convencionales, el académico señaló que “sin duda el abordaje y la respuesta educativa aún está al debe. Considero que el desafío radica en que cada una de las acciones debe coordinarse con la familia y el equipo de aula, con el fin de que cada habilidad trabajada sirva de forma inmediata al estudiante en su contexto inmediato, además de que sean habilidades para funcionar a lo largo de su vida”.