OPINIÓN: Semana Mundial de la Lactancia Materna




Profesora de la Escuela de Obstetricia y Puericultura, Gabriela Herrera, se refiere a la importancia de amamantar.

La Semana Mundial de la Lactancia Materna se celebra todos los años desde 1992, entre los días 1 y 7 de agosto, en conmemoración de la Declaración de Innocenti. Es una campaña internacional destinada a crear conciencia e impulsar acciones sobre temas relacionados a amamantar.

"Proteger la lactancia materna: una responsabilidad compartida", ha sido seleccionado por la Alianza Mundial para la Lactancia Materna como el tema de este año, que se centra en cómo contribuye a la supervivencia, la salud y el bienestar de todos, y en el imperativo de proteger la lactancia materna en todo el mundo.

Informar sobre la importancia de proteger la lactancia materna, anclar el apoyo a la lactancia materna como una responsabilidad vital de salud pública, interactuar con individuos y organizaciones para un mayor impacto e impulsar acciones en la protección de la lactancia materna para mejorar la salud pública, son los objetivos de la campaña de este año.

Diversos estudios señalan tiene un impacto positivo en la morbimortalidad materno-infantil, es amigable con el ambiente, propicia beneficios económicos para las familias, disminuye gastos en salud, aumenta y mejora la sobrevida global. Por lo tanto, los esfuerzos deben apuntar a la promoción, apoyo, educación, investigación y normalización de la lactancia materna como el estándar de oro de la nutrición infantil.

La Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Talca, apoya y participa activamente en esta campaña, realizando actividades de promoción y difusión de la lactancia materna en la comunidad. Nuestra carrera hace explicito su compromiso con tan noble función, desarrollando desde los primeros niveles de su currículo académico competencias cognitivas, procedimentales y actitudinales en sus estudiantes para brindar una atención de salud integral y acompañamiento a la mujer que amamanta en armonía con su entorno familiar y comunitario.

En los periodos de crisis como el actual, la lactancia materna es un acto que fortalece los apegos, no sólo de la nodriza con su lactante, también de toda la familia. Los centros de salud y de educación deseamos ser para la usuaria espacios de acogida, aprendizaje y fortalecimiento de la autoconfianza, para emprender un estilo de crianza basado en un hábito de amor denominado amamantamiento que más que un medio, es un fin en sí mismo.