¿Qué es la gastronomía sostenible?




Cada 18 de junio se celebra el Día de la Gastronomía Sostenible, para promover el uso de alimentos cuya producción, elaboración y/o consumo no tengan efectos nocivos en el medio ambiente.

En diciembre de 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 18 de junio como el Día de la Gastronomía Sostenible, para resaltar todo lo relacionado a la diversidad natural para el consumo de alimentos que no tengan un impacto negativo sobre el medio ambiente y que ayude a cuidar al planeta, y reconocer a esta disciplina “como una expresión cultural de la diversidad natural y cultural del mundo”, señaló la académica de la Escuela de Nutrición UTalca, Monserrat Morales.

La profesora de la Facultad de Ciencias de la Salud, agregó qué la gastronomía “suele ser definida por la real academia española como ‘arte de preparar una buena comida, afición al buen comer y conjunto de los platos y usos culinarios propios de un determinado lugar; y estudia la relación del hombre con su alimentación y su entorno. Un profesional de gastronomía se encarga de descubrir, degustar, experimentar, investigar, entender y escribir sobre la nutrición humana como un todo. Integra diferentes disciplinas, entre ellas la antropología, psicología, historia, geografía, arte, química, biología, nutrición e idiomas”.

Según explicó Morales, la sostenibilidad implica realizar una actividad (por ejemplo, la agricultura, pesca o incluso preparación de una comida) “sin desperdiciar nuestros recursos naturales y poder continuarla en el futuro sin perjudicar el medio ambiente o la salud. De su unión surge la gastronomía sostenible, sinónimo de una cocina que tiene en cuenta el origen de los ingredientes, cómo son cultivados, cómo llegan a los mercados y, finalmente, a los platos”.

La académica señaló que para contribuir a una gastronomía sostenible y respetar el medioambiente se puede apoyar prefiriendo alimentos locales y no importados, adquirir productos de temporada, comprar productos a granel y evitar los envasados (especialmente el plástico); usa más vegetales en la preparación de las comidas y disminuye el consumo de carne; planifica un menú con anterioridad y conoce el número de personas que van a almorzar en casa (reduce los desperdicios alimentarios); no malgastes el agua que utilizas en la preparación de los alimentos; recicla correctamente los residuos de la cocina y reutiliza las semillas de las frutas y vegetales para elaborar tu propio huerto”.

Sobre estos últimos puntos, Morales dijo que “el compostaje es considerada la forma ideal de reciclaje de los residuos orgánicos que son producidos en casa, porque resuelve el problema de su eliminación, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y elabora un producto (el abono) que funciona como agente mejorador y nutritivo para los suelos. El abono es utilizado para fines agrícolas, recuperando los suelos”.