OMS llama a conocer y controlar la presión arterial




Cada 17 de mayo se celebra del Día de la Presión Arterial. La idea es evitar la hipertensión, principal factor de riesgo para padecer enfermedades cardiovasculares, especialmente coronarias y cerebrovasculares.

La hipertensión es una enfermedad que preocupa a los expertos a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, ésta afecta a más del 30% de la población adulta y es el principal factor de riesgo para padecer enfermedades cardiovasculares, especialmente coronarias y cerebrovasculares, así como enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca y demencia.

El profesor Sergio Wehinger, director del Magíster en Ciencias Biomédicas de la UTalca, explicó que la presión sanguínea es la fuerza con la que el líquido de la sangre empuja las paredes de los vasos sanguíneos. Existe presión tanto en venas como arterias, pero en estas últimas es más intensa y se conoce como presión arterial”.

Agregó que la hipertensión “depende de muchos factores, pero lo podemos resumir en básicamente tres cosas: La fuerza con la que el corazón bombea la sangre (mientras más rápido y más fuerte, mayor presión), la cantidad de líquido circulante que hay en nuestro cuerpo (se llama volemia y mientras mayor, más presión sanguínea) y lo apretados o distendidos que estén los vasos sanguíneos (esto corresponde a la vasoconstricción y vasodilatación, respectivamente)”.

Existen dos presiones arteriales: la sistólica, cuando el corazón está contraído bombeando sangre y es la más fuerte; y diastólica, cuando el corazón se distiende para recibir sangre, por lo que es más débil. Por ello, la presión arterial se informa siempre con dos valores: sistólica/diastólica, por ejemplo, 120/80”, señaló el académico de la Facultad de Ciencias de la Salud.

Sobre la hipertensión, Wehinger detalló que ocurre “cuando los vasos sanguíneos ya no responden adecuadamente a los cambios de presión sanguínea del organismo. Lo normal es tener hasta 120/80. Se puede tener una de las dos presiones altas o ambas. Cuando los valores sobrepasan los 180/120, la salud está en inminente riesgo y hay que buscar atención médica”.

Los riesgos de la presión alta son sufrir problemas cardiovasculares, explica el académico de la Facultad de Ciencias de la Salud, “como los accidentes cerebrovasculares (que pueden dejar a una persona con parálisis) y también hay riesgo de infarto, insuficiencia cardíaca e insuficiencia renal. Una de las cosas más complejas de tener hipertensión es que frecuentemente no hay síntomas, razón por la que se le ha llamado la ‘asesina silenciosa’".

CAUSAS

Las causas de hipertensión arterial son varias, pero Wehinger destaca “la edad avanzada y antecedentes familiares de hipertensión, entre las cosas que no podemos prevenir y, por otro lado, la baja actividad física, alto consumo de sal, tabaquismo, sobrepeso y obesidad, entre las que podemos prevenir o al menos atenuar. También el sufrir de ciertas enfermedades aumenta el riesgo de hipertensión, especialmente con la diabetes y enfermedades renales”. También el estrés predispone “a las alzas de presión que, si se extienden en el tiempo, ayudan al desequilibrio en la regulación de la presión”.

Para evitar la hipertensión, se deben seguir dietas equilibradas, bajas en sal; realizar actividad física frecuentemente, evitar fumar y trasnochar, mantener el peso normal, así como medirse la presión sanguínea en cada chequeo médico.