Contaminación reduce esperanza de vida y provoca muerte prematura




Con motivo del Día de la Tierra, profesora de la Escuela de Enfermería UTalca, Minerva Astudillo explicó alcances de la crisis ambiental en la salud del ser humano.

Este 22 de abril se celebra el Día de la Tierra y en ese contexto la académica de la Escuela de Enfermería de la UTalca, Minerva Astudillo, se refirió a la relación de la contaminación ambiental y la salud humana.

Astudillo, señaló que se trata de “una temática muy amplia y está fuertemente relacionado con la salud humana. Existen y coexisten de diferentes tipos: contaminación del agua superficial y profunda, de los ríos, lagos y océanos; del suelo, del aire al interior de los hogares, edificios y del aire exterior; contaminación acústica, lumínica, odorífera o por olores, contaminación térmica entre otros. La mayoría originadas por acción del hombre o antropogénica”.

La académica de la Facultad de Ciencias de la Salud detalló que (según la OMS), se denomina contaminación ambiental a la presencia de componentes químicos, físicos o biológicos en el medio ambiente, tanto en un entorno natural como artificial, que supongan un perjuicio para los seres vivos que lo habitan, incluyendo a los seres humanos. “Por lo tanto, de acuerdo a esta definición, supone daño para la salud de las personas y está bien documentado y existe suficiente evidencia de que la contaminación produce enfermedades de manera directa o indirecta”, dijo.

Por ejemplo -señaló Astudillo- existen numerosos estudios que han demostrado la asociación de la contaminación del aire con enfermedades, “produce reducción de la esperanza de vida y muerte prematura. Entre estos problemas de salud están las enfermedades respiratorias, cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares entre otras”.

AGUA Y ALIMENTOS EN PELIGRO

Según Astudillo, otro ejemplo de esta relación es que, en muchos países del mundo, por el impacto originado por la contaminación del agua (entre otras causas), “se están viviendo situaciones de estrés hídrico, que se define como la proporción de agua que extraen todos los sectores en relación con los recursos hídricos disponibles. Según el último informe mundial de la ONU sobre el desarrollo de recursos hídricos (2019), si la degradación del medio ambiente natural y las presiones insostenibles sobre el agua en el mundo continúan al ritmo actual, el 45% del PIB global, el 52% de la población mundial y el 40% de la producción mundial de cereales estarán en riesgo para el 2050”.

Esta falta de agua también afectaría el saneamiento básico y “la aparición de enfermedades reemergentes de tipo infectocontagiosas bacterianas y virales, enfermedades gastrointestinales y respiratorias”, especificó la académica.

¿Hay antecedentes de enfermedades causadas puramente o mayormente por contaminación o daño ambiental?

“El daño ambiental y especialmente la contaminación atmosférica… es considerada cancerígena por su relación con el cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer. Existe evidencia que el NO2 que es emitido por los vehículos está relacionado con cáncer de mama y (en menor evidencia) con cáncer de aparato digestivo y de vejiga. En España se publicó estudio que concluyó que el 13% de los partos prematuros y 17% a nacimientos con bajo peso estarían asociados a la contaminación atmosférica”.

“Los compuestos presentes en el material particulado (MP) de menos de 10 micras de diámetro (PM10) puede inhalarse y acumularse en el tracto respiratorio; partículas de menos de 2.5 micras de diámetro (PM2.5) llamadas "partículas finas", constituyen un mayor riesgo para la salud porque pueden alojarse profundamente a nivel pulmonar, en alveolos e incluso pueden llegar al torrente sanguíneo”.

¿La salud humana debiera ir en deterioro según aumenta o no cesa la contaminación ambiental? ¿Qué podría suceder en cuanto a enfermedades?

“La gran amenaza de nuestro siglo dice relación con el cambio climático y la posibilidad de aumento de la temperatura de la superficie del planeta, situación que podría llegar a ser incompatible con la vida y que está asociado a la contaminación ambiental y el deterioro de la capa de ozono y efecto invernadero. Los expertos señalan fenómenos que ya se están produciendo y que se acentuarán en el futuro cercano, como grandes olas de calor, lluvias torrenciales e inundaciones en lugares no habituales. Esto provocaría migraciones y aumento de enfermedades infecciosas, por exposición a rayos ultravioletas, daños y cáncer a la piel. Se debe hacer un esfuerzo más que urgente para frenar el calentamiento global, problema que tiene relación con la contaminación ambiental producida por el mismo ser humano”.

Astudillo finalizó recalcando que “es un derecho humano contar con un medio ambiente libre de contaminación... Una manera de ser responsables y aportar con un granito de arena es informarse al respecto, cambiar nuestro estilo de vida a uno más amable con nuestro entorno y con los demás seres vivos e involucrarnos en la defensa del medio ambiente. Como Universidad estamos llamadas/os a trabajar en ello, con la comunidad, para lograr cambios que impacten en el bienestar de todas y todos”.